lunes, 6 de septiembre de 2010

Señor, dame paciencia...¡ahora! Ups!


El poder de la Paciencia


"Más el fruto del Espíritu es...paciencia" Galatas 5:22


Todos hemos escuchado la oración: "Señor, hazme más paciente...¡¡ahora!!"


¿Por qué la paciencia se evapora cuando llegamos tarde para un compromiso muy importante y quedamos atrapados en un embotellamiento del tráfico? O corremos a la fila del cajero de "10 productos o menos" en el supermercado, ¡sólo para encontrar que alguien delante de nosotros está comprando 16 productos!


Vernos obligados a esperar desata la tensión y hace que nuestra mecha se encienda. Cuando eso sucede, no sólo no podemos ser pacientes sino que se debilita la obra del Espíritu en nuestras vidas.


La paciencia no sólo es una virtud, es un fruto del Espíritu (Galatas 5:22), lo que significa que las demostraciones de impaciencia revelan el agrio fruto de nuestros corazones caídos en vez de la dulzura de Jesús en nuestras vidas. Ya que Dios es un Dios paciente, cuando abandonamos la paciencia perdemos la oportunidad de mostrarle a nuestro mundo la gloria de Dios a través de nuestras vidas.


Las explosiones de impaciencia sólo demuestran que estamos más preocupados por nuestras propias agendas que por las necesidades y las luchas de los demás. Así que, respiremos todos profundamente y alejemos nuestro enfoque de nosotros mismos amando pacientemente a los demás en vez de a nosotros mismos en medio de la tensión.


La paciencia nos da el privilegio de compartir el refrescante fruto de Dios con los demás. JMS


Nuestro Pan Diario Edición anual 2009

2 comentarios:

eligelavida dijo...

La paciencia, la virtud que todo lo alcanza, como decía santa Teresa. Una gran verdad. Un saludo!

lourdes dijo...

El AMOR es paciente y bondadoso; todo lo excusa, todo lo cree,todo lo espera,todo lo aguanta un saludo en Cristo Jesús